Managua, Nicaragua 22 de marzo de 2021.- Se calcula que durante el 2018 un aproximado de 417 mil personas fueron despedidas o suspendidas de sus cargos, de las cuales 290 mil han logrado colocarse en la economía informal y 127 mil se encuentran sin empleo, convirtiéndose en una pandemia que genera pobreza en el país.

Tania Hernández/Galería News

La pérdida de empleos y la reducción de los ingresos de las familias ha incrementado el índice de pobreza en el país, pasando de un 29.6% en 2014 al 38.9% en el año 2018. La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo económico y Social (Funides), asegura que la cifra seguirá en ascenso, en tanto continúe la represión del régimen de Daniel Ortega y el estancamiento económico.

Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) el grupo terciario ha sido el más afectado en cuanto a despidos se refiere: comercio (172 mil trabajadores despedidos), hoteles y restaurantes (65 mil personas despedidas), sector agropecuario, silvicultura y pesca (62 mil despedidos), construcción (53 mil despidos) y establecimientos financieros (15 mil desempleados).

A pesar de estas cifras, aún en Nicaragua, no hay datos oficiales que precisen la tasa de desempleo hasta la fecha y aún más, no hay un dato exacto en cuanto al desempleo juvenil se refiere.

Tanto el desempleo, la represión estatal y la inseguridad han sido algunos de los motivos por los cuales más de 100 mil nicaragüenses desde 2018, tomaron la dura decisión de emigrar. Hasta la fecha solo un porcentaje reducido ha retornado al país por los estragos que ha ocasionado la pandemia en los países donde se encontraban como Panamá, España, Costa Rica y Estados Unidos.

Desempleo en Nicaragua. Tania Hernández/Galería News

Los jóvenes han sido la principal víctima del desempleo y la represión estatal porque han tenido que abandonar sus estudios, metas, sueños y a sus familiares para poder generar ingresos o sobrevivir.

Pandemia económica: Emprender o emigrar

Edgar Díaz, originario de la comunidad Las Lajas, ubicada a 96 kilómetros de Managua, en el municipio de Camoapa, departamento de Boaco; narró a Galería News los obstáculos a lo que se tuvo que enfrentar para seguir sus sueños mientras estaba en Nicaragua, pero su lucha no fue suficiente porque se vio obligado a emigrar.

“Es difícil querer emprender y tener sueños y no tener los suficientes recursos económicos para hacerlo, eso duele, es como querer cruzar el mar Atlántico sin salvavidas; hay muchos jóvenes que seguramente les pasa lo mismo en la actualidad. No solo en nuestro país, sino también, en América Latina”, expresó Díaz.

Díaz proviene de una familia de comerciantes campesinos. Para él trabajar, estudiar y sacar adelante a su familia era el motor que lo motivaba, pero el desempleo y la falta de oportunidades para acceder a uno lo llevaron a migrar a España.

“Yo recuerdo que le decía a mi madre: llegará un día que usted necesitará de mí y quiero poder ayudarle cómo sea posible. ¡Quiero que se sienta orgullosa de su hijo! lograré todos mis sueños, le dije. Lo único que quería era hacerle comprender que ella como madre había cumplido con sus hijos, dándonos educación, su trabajo, el amor de madre y los valores. Nunca nos faltó nada. Un plato de gallo pinto siempre estaba en la mesa. Estoy orgulloso de ella”.

Díaz manifestó que su mamá no contaba que por la inoperancia del sistema y la falta de trabajo se tendrían que separar a pesar de sus esfuerzos como madre. “Recuerdo los silencios  eternos entre nosotros cuando hablábamos del tema y sus ojos marchitos, aún los recuerdo como si hubiese sido ahora”, recordó Díaz.

Edgar Díaz (centro) Integrante del Mariachi Tapatío de España

Un día tomo una mochila, la lleno con sus frustraciones, emociones encontradas y nuevas ilusiones para enfrentar la ilegalidad en un país desconocido, descubrió lo que significaba no tener “contactos” y la explotación laboral, muchas de las situaciones a las que hombres y mujeres se enfrentan al salir de su país. Una difícil alternativa en la búsqueda de mejorar sus condiciones económicas.

Emprendimiento forzado para subsistir de la pandemia económica

Margarita Jiménez, periodista y poetisa, tras años de buscar empleo formal  sin que se le dieran oportunidades, decidió ofrecer servicios como administradora de redes sociales (Community Manager) a pequeños negocios que conocía en su localidad.

“Yo salí de la universidad y pensaba que iba a tener un empleo quizás después de tres o cuatro meses, ya teniendo un título que me respaldaba, pero no fue así… Hice pasantías en cuatro lugares distintos para ir ganando experiencia y así poder meter papeles a algunas empresas privadas y poder quedar, pero nada fue como yo pensaba o imaginaba. Siempre te pedían que tres o cuatro años de experiencia o sino el famoso conecte, algunos de mis compañeros de la carrera entraron a algunos medios por conectes de sus papás o de algún conocido cercano que los ayudó. Yo pasé casi tres años metiendo papeles a distintos lugares, radios, medios de televisión, periódicos, empresas y hasta una vez fui a la zona franca, así pasé y ya no podía con la desesperación económica que cargaba, era la tercera de cinco hijos y mi madre era trabajadora de una zona franca, hasta que al final vi una oportunidad en las redes sociales y las personas que tenían negocios pequeños en mi cuadra”, manifestó Margarita.

Amelia Argentina Rodríguez, es otra joven profesional a quien las oportunidades de empleo no fueron dadas, pero ella vio una en las industrias textiles o “zonas francas” como se les conoce popularmente.

“Yo estoy recién integrándome a este tipo de labores, pero realmente no espero quedarme ahí porque a mi corta edad soy una mujer preparada, soy una licenciada, lo hago por falta de empleo en el país y yo entiendo las condiciones, los problemas sociopolíticos, entre otras cosas pero es sorprendente que en donde yo estoy no hay muchas mujeres laborando, creo que la empresa ahorita va a ser política que el personal que entre a trabajar tienen que ser varones y menores de 30 años, es una nueva condición porque la empresa subestima a la mujer”, explicó.

Rodríguez en la búsqueda de un empleo formal se ha enfrentado a la discriminación por ser mujer y aún más por ser mujer joven.

Jairo Castillo, periodista y extrabajador de Canal 10, también fue uno de los tantos profesionales que se vio consumido por la falta de oportunidades laborales en un contexto de crisis sociopolítica.

“Yo salí del canal por motivos de la crisis sociopolítica que vivía el país y para proteger a mi familia, nadie supo de mi exilio, fue algo que yo quise mantener de bajo perfil. Por complicaciones de salud de mi esposa, regresamos a Nicaragua para salvar su vida. Venia sin ingresos, vendí mi carro y demás para poder subsistir, ya después comencé a buscar trabajo en los medios de comunicación independientes no así de los oficialistas y fue duro, no hubo oportunidades y un amigo me consiguió una entrevista para laborar en Canal 2 y yo por asunto de ética no acepté”. Esto lo llevó a trabajar de manera informal vendiendo refrescos, cobrador casa a casa y vender pozol para poder sobre llevar la crisis económica.

 “En todo ese tiempo yo fui a dejar papeles a Vos Tv, a las plataformas digitales tales como Nicaragua Investiga, Artículo 66, estuve colaborando para el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el área de prensa; sin embargo, a raíz de que el PLC entró en una crisis política interna entonces ya no había financiamiento para poder pagarme”.

Incentivos fiscales y contexto actual

Rebeca Lara, economista independiente, dijo que se ha visto una variación en la tasa de desempleo; sin embargo, los incentivos de los que gozan las empresas para generar empleo se han orientado en la “participación de ocupados”.

 “Se han generado ciertos incentivos en las empresas para generar empleo, estos incentivos principalmente están orientados de acuerdo con la participación de ocupados que actualmente se tiene en Nicaragua. Esta participación de ocupados está distribuida por trabajadores por cuenta propia, asalariados, trabajadores no remunerados y empleadores”.

Los incentivos para generar empleo a nivel general se han dirigido a los trabajadores por cuenta propia quienes se han beneficiado por políticas de fomento a la inversión a través de bonos tecnológicos, programas de fortalecimiento de capacidades técnicas productivas comerciales, así como se ha promovido la economía creativa.

La economista explicó que ahora la activación de la Comisión Nacional de la Economía Creativa a través de mesas sectoriales promueve la creatividad e innovación, la cual ha sido favorecida por la promoción del registro y protección de la propiedad intelectual, esto siempre para el segmento de participación de los trabajadores por cuenta propia.

A su vez, la especialista señaló que en el tema de los empleadores se ha observado que la política de ingreso gubernamental ha sido orientada a la revisión y actualización de los tributos existentes para el mantenimiento de los recursos estatales.

“Esta política de ingresos gubernamentales ha sido pasiva, ¿qué quiere decir? Que se han establecido políticas referidas a las reformas del sistema de pensiones; por ejemplo, reducción de subsidio a las tarifas de energía eléctrica, aumento de IR y la racionalización de las extensiones y exoneraciones así como tributos aduaneros. En cierta medidas estás políticas que se han implementado pues han sido coherente con el contexto de recesión económica especialmente por el lado de la política de ingreso gubernamental porque se tiene que justificar de alguna manera el gasto público; sin embargo, estas políticas han provocado reducción de inversión bruta de aproximadamente de 38.1% de acuerdo a las cifras del BCN y se ha visto mayormente explicada por una disminución en la inversión privada entonces en este sentido si existen incentivos a las empresas para generar empleo pero estas son políticas que están dirigidas a este segmento de participación de ocupados”, sostiene.

Iniciativas engavetadas

En 2013 organizaciones juveniles y de sociedad civil, presentaron a la Asamblea Nacional un ante proyecto de Ley de Primer Empleo Juvenil, basada en uno de los lineamientos de la Ley 392, Ley de Promoción del Desarrollo Integral de la Juventud, el cual establece que parte de las responsabilidades del Estado en materia de juventud es garantizar la inserción ha empleo de calidad a los jóvenes.

Alexa Zamora, integrante de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), considera que la crisis de la empleabilidad no viene solo desde el 2018 sino que mucho antes, la cual empeoró con el estallido social y se deterioró con la llegada de la pandemia de la Covid-19.

Asimismo, Alexa destaca que “ningún plan de gobierno sea de donde sea o venga de donde venga, y los que se han presentado no son la excepción en dar una solución total a estos problemas”.

Gente joven sin estudios concluidos  ¿Qué hacen?

“He metido papeles pero seguimos esperando el llamado. Por lo general siempre me piden tener el quinto año y como yo no tengo el quinto año aprobado, tengo que seguir luchando”, narró Cristina Obando.

Cristina, es una de las muchas mujeres jóvenes que por condiciones adversas no concluyeron la secundaria y el ser madres solteras las ha llevado a encontrar en las maquilas una “oportunidad” para sacar adelante a sus hijas e hijos.

Es así como muchos jóvenes profesionales se enfrentan a la cruda y dura realidad del desempleo en Nicaragua; sus sueños o metas quedan en la espera de un día lograrse en un país con mínimas oportunidades.

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