Por: María Gómez/ República 18

Nicaragua. A casi tres años de exilio y a las puertas de unas posibles elecciones presidenciales, los jóvenes nicaragüenses que se vieron obligados a huir para proteger sus vidas, hoy se muestran decepcionados y con mínimas esperanzas de los actuales procesos de unidad por parte de la oposición. Además, se sienten excluidos de todas las iniciativas que han tomado, pues aseguran que ningún político se ha acercado a ellos para conocer sus demandas.

Alejandra, una universitaria que con valentía participó en la rebelión pacífica de abril de 2018 y que ahora se encuentra en el exilio, cataloga de insólitas las acciones de la oposición porque no han mostrado preocupación por exigir reformas electorales, lograr la unidad o demandar la libertad de los reos políticos, o las garantías para que las personas exiliadas puedan volver.

“La verdad que nosotros nunca hemos sido tomados en cuenta en lo más mínimo en el exilio, hemos sido un cero a la izquierda y si nos ponemos a esperar que los representantes de la Unidad (UNAB) con la Alianza Cívica nos tomen en cuenta, es caso perdido. Nunca se han enfocado en nuestro retorno, ni siquiera lo mencionan. Es raro el candidato que nos menciona”.

Pero no solo Alejandra se siente olvidada por los políticos y los grupos sociales del país; de igual manera, el activista exiliado y universitario Enrique Martínez percibe que sus solicitudes quedaron estancadas porque nadie menciona la dura situación que viven los migrantes desde que salieron de Nicaragua en 2018.

No elecciones sin reforma

Dado que desde finales de 2020 e inicios del corriente año la oposición se ha ido preparando para las elecciones de noviembre próximo, para Alejandra la idea de ganar los comisiones es imposible porque siguen divididos. También, no han logrado las reformas electorales demandadas por la ciudadanía y la comunidad internacional, ni ninguna de las peticiones de la población.

Para la joven la única que se acerca a sus demandas como exiliada y universitaria es la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB); sin embargo, señaló que cada uno de los activistas o políticos “halan por su lado y ven por sus intereses”; lo que ha provocado un retroceso en temas de unidad y democracia, lo cual podría provocar serias consecuencias que se reflejaran en los resultados de noviembre.

“Al paso que vamos no estoy segura (de que se logre la unidad) y no lo creo, pero si esta gente sigue peleando por quién es mejor y por quién va a ser presidente y quien no, no se va a llegar a nada. Pero la verdad no creo que se logre la unidad por tanta división e intereses de por medio”, detalló Alejandra.

Asimismo, Martínez enfatizó que sin unidad es difícil que exijan reformas electorales o que se presenten en unas elecciones. Ante este hecho, responsabiliza a la oposición en general del posible fracaso de todos los procesos que se están realizando porque hasta la fecha no se han visto avances concretos.

Exiliados demandan la libertad de presos políticos

Martínez, cumplirá tres años de estar exiliado en el vecino país del sur Costa Rica y su exigencia siempre ha sido democracia, libertad para los presos políticos, reformas electorales, garantías para su retorno, … entre otras; pero asegura estar claro que el régimen Ortega-Murillo no va a ceder y que la oposición se ha enfocado en otros temas.

“Como exiliado hay muchas que yo pediría, y es que estos sectores se sienten con las y los exiliados de los diversos sectores y conversen cuáles son nuestras necesidades y también cuáles son nuestras exigencias concretas (…) yo pediría los candidatos que tenga la delicadeza de sentarse con nosotros, ya que fuimos uno de los sectores que tuvimos alta participación en el conflicto sociopolítico que se originó en abril”.

Para el universitario, tanto el tema de exiliados como el de los presos políticos pasó a un último plano; pero pese a esa dura realidad seguirá luchando desde Costa Rica por su patria hasta lograr que se respeten los derechos humanos de cada ciudadano, que haya justicia y no repetición, y que todos los nicaragüenses sean tomados en cuenta para el desarrollo de la nación soñada.

Martínez, además, hace una crítica a los discursos de unidad de los actores políticos porque sus acciones contradicen lo que dicen. “Es muy bonito un discurso de que quiero la unidad, hoy quiero promulgar la unidad, hoy quiero hablar de unidad; pero no mantiene esa coherencia en sus acciones. Hoy pueden tener una reunión donde hablan del tema de la unidad y mañana están con su discurso político bastante controversial con el fin de no lograr la unidad”.

El joven aseguró que de seguir con esa actitud o “populismo tóxico” no se llegará a nada y la sociedad seguirá sufriendo las consecuencias de la violencia estatal.

El activista también recomendó más apertura de parte de los actores políticos y analizar si hay más personas que puedan ocupar cargos dentro de un nuevo gobierno que cumplan con los principios de democracia porque está agotado de ver “personajes idénticos a la Juventud Sandinista (JS) defendiendo la ideología de algún candidato”.

CxL es “tóxico y destructivo” en sus discursos

Otro de los señalamientos que hizo el universitario fue directo al partido Ciudadanos por la Libertad (CxL) que por boca de su presidenta Kitty Monterrey han dejado claro que solo se reunirán con los partidos de oposición, grupos sociales y con las personas interesadas en la unidad, pero no con los representantes de la UNAB ni con la Coalición Nacional (CN) a quienes les ha expresado, en reiteradas ocasiones, que no van a ser los que “dirijan el barco”.

Sin embargo, desde inicios de 2021 tanto la UNAB como la CN han pedido tanto de manera individual y, recientemente, a través de la Comisión de Buena Voluntad (CBV) reunirse para hablar de unidad y buscar una vía para avanzar en los actuales procesos de democratización.

“Aquí lo que más duele en ese sentido es que analizando el panorama político de esta organización (CxL) me da un poco de miedo porque siento que se han convertido en una organización que están desestabilizando y colocando ciertos personajes que pueden seguir los intereses del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y se pueden convertir en marionetas para cohabitar con el régimen”, dijo Martínez.

También, tildó de “tóxicos y destructivos” los discursos de Monterrey, porque con dichas acciones responden a los intereses de la “política tradicional nicaragüense”.

CxL dice que no participará solo en las elecciones


Ante los señalamientos de las personas exiliadas, Tamara Vargas miembro de la Coordinación Nacional de Jóvenes por la Libertad de CxL expresó que “el azul y blanco no es exclusivo de ninguna organización, a todos nos cobija una misma bandera. El único rival que tiene CxL es el Frente Sandinista que nos ha hecho daño por más de 40 años en nuestro país”.

Vargas reafirmó que desde la recién creada Alianza Ciudadana están abiertos a recibir a todas las organizaciones opositoras que tengan como objetivo democratizar al país.  

En el caso de que se realicen elecciones presidenciales, mas no se haya logrado la ansiada unidad, la joven política aseguró que “correr solo nunca ha sido una alternativa porque actualmente ya existe una alianza que se concretó” con algunas organizaciones políticas como el Partido Movimiento de Unidad Costeña (Pamuc).

“Las elecciones son una oportunidad para avanzar”

Por su parte, la exguerrillera e integrante de Unamos Dora María Téllez destacó que la realidad de los exiliados es sumamente dura y que comprende su estado de ánimo, así como su desesperanza en los procesos de unidad o en los candidatos; sin embargo, ve el proceso electoral como un proceso para avanzar en las demandas ciudadanas.

“Es lógico que los jóvenes exiliados tengan desesperanza, yo creo que el exilio es de las experiencias más duras que se puede vivir, además, les ha tocado un exilio con pandemia y desempleo…”

Enfatizó que, pese a que la situación de la crisis sociopolítica se ha extendido a casi tres años, se está dando la resolución para poder avanzar. En el caso de los candidatos es necesario que el que lidere tenga la capacidad de unir a todos los ciudadanos opositores y que esté comprometido con todas las exigencias de la ciudadanía.

“Es muy importante que los que se quieran establecer como candidatos o candidatas establezcan contacto con la realidad que están viviendo nuestros compatriotas en el exilio que es sumamente duro. Para mi es lo fundamental porque la toma de contacto les va a permitir conocer qué es lo que está pasando y qué es lo qué tiene que representar en una elección”.

Exiliados sin recursos, trabajo ni apoyo. Foto: El Faro.

“Más acciones y menos palabras”

Una de las preguntas que realizó República 18 a los exiliados fue ¿Qué les piden a los precandidatos para avanzar en los procesos de democratización, principalmente para lograr la unidad?, a lo que respondieron “más acciones y menos palabras”.

El universitario exiliado Jarot Rodríguez analizó que las condiciones de unidad son inestables y que los candidatos deben de reconocer que todos necesitan el apoyo de sus colegas, que no son rivales y que la misión es liberar a Nicaragua.

Rodríguez confía en que los precandidatos tienen las habilidades y destrezas para hacerle frente a la dictadura en las elecciones presidenciales; sin embargo, no cree que se logre democratizar a Nicaragua en 2021 porque “todos quieren ser relevantes, sin conocer la necesidad de los que tienen al lado”.

Asimismo, el líder universitario y expreso político Levis Artola Rugama expresó que los precandidatos tienen “un gran potencial y grandes ideas para sacar adelante a Nicaragua, no solo de la dictadura, sino para enfrentar los retos que va a heredar el régimen en Nicaragua”.  

Finalmente, los y las exiliadas esperan que cada uno los autores políticos tengan la madurez necesaria para llegar a un acuerdo donde la prioridad sea el país y sus necesidades.

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