Fotografías: © Carter ©L´Aby

En abril de 2018, sin miedo y con alucinante valentía la comunidad LGBTQ+ organizada y no organizada se sumó a las protestas cívicas en contra de las violaciones de derechos humanos cometidos por la administración gubernamental de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Sin miedo a la discriminación y revestidos en su Orgullo se sumaron a las protestas y levantaron la bandera multicolor junto a la Azul y Blanco, para sumarse a las exigencias de justicia por los jóvenes asesinados…

“Primero los chavalos salieron a las calles porque estaban reprimiendo a los viejitos. Después a ellos los reprimieron en León, en el Camino de Oriente y en la UCA… Y el 19 de abril cuando mataron al primer chavalo, mataron al segundo, ya explotó la olla” señala en su libro Conectados y Auto convocados José Luis Rocha publicado en 2019.

La conexión entre las juventudes era innegable, sin importar la preferencias sexuales, las identidades de género, compartían el mismo dolor y las mismas demandas.

Una conexión que involucró a distintos sectores sociales, los tradicionales los no tradicionales, la homofobia parecía no existir o no tener cabida en la lucha de abril, el PRIDE del 26 de junio de 2018, fue un claro ejemplo de que la Unidad y la justicia social era posible, la comunidad LGBTQ+ entonces marchó acompañada de otros sectores ciudadanos en demanda a sus derechos y los del país.

Un grato recuerdo para el último PRIDE NICARAGUA 2018 que no ha vuelto a marchar por los riesgos que eso implica: golpizas, robos, secuestros encarcelamiento y asesinato…

Hasta el 26 de Junio de 2018 el régimen había asesinado a 9 adolescentes durante las protestas. |© Carter| Galería News

La  resiliencia es una característica muy común entre las personas LGBTQ+, por lo que la exalta como un arma poderosa para combatir y resistir ante la LGBTIfobia. Según Race & Equality, nn total de 11 países de la región reconocen las agresiones contra personas LGBTI+ como crímenes de odio, mientras que 14 tienen algún tipo de protección contra la discriminación laboral.  A la falta de un marco legal, se suman el machismo y la heteronormatividad, dos determinantes que están fuertemente arraigados en las sociedades latinoamericanas.

Nicaragua pertenece a ese mundo de discriminación, sin embargo, las protestas de abril visibilizaron algo más, la fortaleza de un segmento históricamente vulnerado que sin miedo se sumaba a fortalecer con su resiliencia y resistencia la lucha en contra del régimen dictatorial Ortega Murillo.

Hasta la fecha se desconoce cuantos de los jóvenes pertenecientes a la diversidad LGBTQ+ fueron asesinados durante las protestas, cuántos fueron secuestrados y encarcelados por participar en tranques y protestas, si se conocen los nombres de al menos 3 personas trans víctimas de secuestro y encarcelamiento Victoria Obando, Carolina Gutiérrez, Kisha López y Celia Cruz.

Lo que nadie puede negar y hoy Galería News documenta en fotografías es que han estado ¡PRESENTE! ¡PRSENTE! ¡PRESENTE!

El 26 de junio de 2018, la comunidad LGBTQ+ denunció el asesinato de más 280 jóvenes.